El proyecto consistió en diseñar un espacio de exhibición para copas de cristal y jarrones, aprovechando el carácter existente del local con muros de ladrillo para desarrollar una propuesta de estilo industrial que resalta los materiales. Se diseñó un mueble de PTR de muro a muro con repisas en acabado madera, pensado para exhibición eficiente y estética. El mobiliario existente se transformó a un tono rojizo intenso, convirtiéndose en un elemento protagónico. La iluminación en rieles permite flexibilidad y realza las piezas exhibidas.